Munchkin

Un juego de traici

munchkin-cover¿Munchkin? ¿Qué cornongo es un munchkin? Bueno, el termino tiene su origen en la raza de bajitos seres de la tierra de Oz, del libro de 1900 (y luego, en 1939, filme) “El Mago de Oz”. Luego se aplicó a jugadores de rol que solo buscan ganar, matar monstruos, y buscar tesoros… pero por más información, vean el apartado.

Munchkin, el juego de cartas que nos ocupa hoy, se llama así porque la idea es representar a uno de esos jugadores groseros, llevando adelante un personaje de rol que explora un dungeon (o en posteriores versiones, una estación espacial, un pueblo del oeste, etc). Es un juego de cartas de mazo dedicado, o sea, si bien se pueden comprar y coleccionar las diferentes expansiones, todos los jugadores juegan la partida con el mismo mazo, al contrario que juegos coleccionables propiamente dichos, como Magic: The Gathering.

¿Qué Cornongo Es Un Munchkin?

La novela “El Mago de Oz” (editada en 1900) presenta a una raza de seres de corta estatura que habitan en una parte de la tierra de Oz.

Frank L. Baum, autor de la novela, nunca explicó el origen del término pero el experto en su obra, Brian Atteberry, tiene un par de teorías. El emblema de la ciudad bávara de Munich (München, en alemán, pronunciado muy parecido a munchkin en inglés) era originalmente una estatua de un monje, originada en el siglo 13. La imagen del monje se reprodujo innumerables veces, entre otras cosas en jarras de cerveza. Con el paso de los siglos la figura termino transformándose en la de un niño usando una capucha puntiaguda. Otro posible origen es la palabra alemana para “maniquí” o “pequeña figura”, “Männchen”, que también suena parecido a la pronunciación en inglés de “munchkin”. Al ser la familia de Baum de origen alemán, ninguna de estas dos teorías es muy descabellada.

Nunca sabremos cual es el verdadero origen de la palabra pero lo cierto es que el filme de 1939 la popularizo y se convirtió en un sinónimo de “pequeña persona”, “niño” o cualquier cosa pequeña y tierna. Incluso, en los 80s una raza de gatos de patas cortas fue bautizada como “Munchkin”. Sin embargo, el término llegó a los ambientes de juegos nerd quizás en algún momento de los 70s u 80s (nadie sabe a ciencia cierta), aplicada por los jugadores veteranos a los jugadores mas jóvenes, por ser bajitos y ridículos y exhibir un actitud menos madura ante el juego.

El término luego se expandió a cualquier jugador que, en vez de buscar interpretar lo más fielmente posible a su personaje busca “ganar”. O sea matar muchos monstruos y juntar muchos tesoros. Ya no importaba la experiencia, edad o altura del jugador.

Cada jugador tiene un personaje y su objetivo es vencer monstruos y juntar tesoros para llegar a nivel diez antes que los otros jugadores… y evitar que los otros jugadores lleguen antes que uno. Es un juego con una mecánica sencilla, un juego veloz y dinámico, perfecto para jugar entre juegos más largos o antes o después de una verdadera partida de rol. También es perfecto para jugar con jugadores casuales que no soportarían juegos más complicados y apropiado para una reunión social.

Lo divertido y dinámico del juego se ve aumentado por el hecho de que es un juego, francamente, en broma. El arte de John Kovalic, el historietista creador del comic rolero The Dork Tower, que ilustra la mayoría de las cartas, es muy gracioso y las cartas y reglas están llenas de chistes. Los monstruos tienen nombres humorísticos como “3782 Orcos” o el “Ser De Pensamiento Impuro” y las armas son parodias como “la motosierra bendita” o la “rata en un palo”. Las reglas, por otro lado, hacen constantes referencias a “no tener clase” o indican que “cualquier disputa sobre las reglas debe ser resuelta mediante vociferantes discusiones en las que el dueño del juego tiene la última palabra”. Ni hablemos sobre el hecho de que es completamente legal hacer trampa… mientras no te descubran los demás jugadores.

Munchkin fue editado por primera vez en el año 2001, escrito por Steve Jackson, para su propia compañía, Steve Jackson Games. Ganó el Premio Origins 2001 a Mejor Juego De Cartas Tradicional y a su vez está inspirado en el libro humorístico de Jackson “La Guía Del Munchkin Al Powergaming”, que también gano un Premio Origins en el 2000. Sucesivas ediciones y expansiones han salido desde entonces con más premios ganados y traducción a quince idiomas. Tan exitoso ha sido el juego que en el año 2007 los productos Munchkin fueron el 70% de las ventas de Steve Jackson Games.

Volviendo al juego en sí, el sistema es muy sencillo. El juego se aprovecha mejor de a unos 4 o 5 jugadores, tiene un mínimo de 3 jugadores indicados en las reglas, pero mi hijo y yo nos divertimos jugando uno contra uno, aunque indica un máximo de 6 jugadores he jugado de 8 o 9 y aun es divertido. Se recomienda para gente de 12 años en adelante pero mi hijo de 8 años lo juega sin problema alguno. Luego de determinar quien comienza (con una tirada de dados, por ejemplo) el juego se iniciará con ese jugador y seguirá el orden de las agujas del reloj. Según la cantidad de jugadores un juego puede llevar entre 30 minutos y una hora, aunque es imposible predecir una duración dada la infinidad de situaciones que pueden ocurrir durante la partida.

Por cierto, notaran que todos los términos que utilizo en la descripción del juego son de fantasía medieval. Esto es así porque el Munchkin original está inspirado en juegos como Dungeons & Dragons, aunque posteriores versiones abordarían todo tipo de géneros ficticios. Igual se mantiene la estructura de niveles, tan clásica de D&D.

Tu Androide Es Un Munchkin

Me gustaría recomendar un par de aplicaciones para Android gratuitas para utilizar durante una partida, ya sea en tu celular o tu tablet. Sé que hay buenas aplicaciones de iPhone e iPad pero solo puedo hablar con propiedad de las de Android. También hay una aplicación oficial de Steve Jackson Games, que hay que pagar, que incluso provee un bonus especial (y completamente dentro de las reglas) por partida al jugador que la utilice. Sin embargo, además de que no quise pagar los 6 dólares que salía, me pareció bastante inferior a las gratuitas porque solo sirve para llevar la cuenta de los niveles y bonuses de un jugador y no de toda la partida.

Ambas aplicaciones tienen simples y efectivas interfaces que muestran el nivel y los bonus de los jugadores en pantallas separadas y con sencillos movimientos se pasa de pantalla a medida que van pasando los turnos de cada jugador.

La primera aplicación que utilicé se llama “Munchkin Counter“. Como principal ventaja tiene una pantalla de combate para comparar tu nivel y bonus del momento contra el nivel y bonus del monstruo y los bonus extras que otros jugadores le vayan agregando. Sin embargo, no es tan útil y hace perder más tiempo que sumar “a golpe de ojo” los bonuses del monstruo. Además cuando la usas corres peligro de errarle a la tecla y salir del juego, perdiendo los niveles y bonuses de todos los jugadores.

Lamentablemente el principal punto en contra de Munchkin Counter no recuerda los nombres de los jugadores ingresados, ni siquiera si queres jugar dos partidas seguidas con los mismos jugadores, sin haber cerrado la aplicación. “Munchkin Help” es la segunda app que probé y tiene sobre “Counter” una gran ventaja, una ventaja pequeña y una desventaja menor. El balance, para mí, fue positivo y me termine decantando por Munchkin Help.

La ventaja mayor es que recuerda jugadores recientes y podes re-seleccionarlos para los partidos o decirle “juego un partido nuevo con los mismos jugadores”. En este último caso lo único malo es que no podes reordenarlos (al darle la oportunidad a otro jugador de ser el primero) pero es sencillo eliminar los jugadores y volver a elegirlos (de la memoria de jugadores recientes) en el orden correcto.

La ventaja pequeña es que tiene un icono en la pantalla de cada jugador para marcar el sexo, cosa útil para cuando cambias de sexo por alguna carta. Cada personaje en Munchkin es del sexo de su jugador, pero hay cartas que pueden cambiarle el sexo y hay monstruos que reaccionan distinto (con más o menos poder) según el sexo del personaje y objetos que solo pueden ser usados por hombres o por mujeres.

La única desventaja, en comparación a “Counter” es que en esta no se puede hacer scroll entre los jugadores de manera cíclica. Me explico, si “Counter” ponías cuatro jugadores (MaGnUs, Gabriel, Nacho y Gianca) y los ponías en ese orden tenias una flechita que ibas para adelante y otra para atrás… pero cuando llegabas al último y seguías adelante, pasabas al primero de nuevo y lo mismo si del primero ibas hacia atrás llegabas al último.

En “Help” (y esto es un detalle MUY menor) solo se va para adelante y para atrás. O sea, pasando de jugador hacia adelante llegas al último jugador y tenés que volver atrás una, dos, tres (o cuantas sean necesarias) veces hasta llegar al primero.

Por las ventajas mencionadas, me quedé con “Help“. Yo lo uso en tablet, hay que ver cual interface (“Counter” es vertical y “Help” horizontal) es mejor para un teléfono, si es lo que tu usás. Obviamente, estas aplicaciones son ideales cuando todos los jugadores en la mesa tienen smartphone (muchas tablets ocuparían demasiado espacio) y cada uno usa la app como counter individual. Así no hay que estar pasando de pantalla y se ve todo el tiempo que nivel y que fuerza de combate tienen todos.

En mi grupo de amigos hemos terminado usando el app de la tablet para ir llevando cuentas de fuerza total, pero algunos jugadores igual prefieren seguir marcando su nivel frente a sus cartas con un dado de diez caras. Probá las aplicaciones y contános cual te pareció mejor o si usaste las de iPhone o iPad, también escribínos a ver qué tal son.

Cada jugador equipa a su personaje con armas, armaduras y otros objetos que dan bonificaciones, además puede poner en juego clases y razas efectivamente convirtiendo a su personaje en, por ejemplo, un guerrero enano o un mago elfo. El objetivo del juego, como dijimos, es llegar a nivel 10 y esto se hace más que nada mediante el combate. El nivel de cada personaje se suma a las bonificaciones que le da su equipamiento y se compara contra el nivel del monstruo. Si la fuerza total de combate del jugador (suma de su nivel y equipo) supera la del monstruo, gana el combate, la cantidad de tesoros (cartas que pueden ser equipos u otras ventajas) que da el monstruo y aumenta un nivel. Algunos monstruos incluso dan dos niveles.

Otros jugadores pueden asistir al combatiente, negociando tesoros a cambio de ello, ya que por lo general solo el combatiente inicial gana un nivel al derrotar un monstruo. Otros jugadores pueden hacer todo lo posible (por ejemplo con cartas que mejoran al monstruo) para evitar que el combatiente sea victorioso, porque recuerden, en este juego es tan importante ganar como evitar que los otros ganen antes que uno. Existen cartas que permiten subir de nivel sin combatir o se pueden vender objetos (un nivel cuesta 1000 piezas de oro), pero el nivel ganador (10, en reglas normales) solo puede ganarse mediante un combate.

Si un monstruo no puede ser vencido, ya sea porque era muy poderoso para el jugador o porque la intervención de otros jugadores hizo que lo fuera, hay que correr. Una tirada de dados (afectada por algunos equipos o cartas instantáneas) determina si se huye o no. Hay que sacar 5 o 6 para huir. Si no se huye cada monstruo tiene una descripción de la “cosa mala” que sucede, que puede ir desde perder algún objeto o nivel o morir. Morir, sin embargo, no es gran problema, porque uno no pierde sus niveles, raza o clase, sino solo todas las cartas. Se sigue jugando luego de la muerte, ciertamente en desventaja, pero no es nada que no puede remontarse.

Si bien las reglas son bastante sencillas las permutaciones que adopta el juego con las diferentes combinaciones de cartas son prácticamente infinitas. Cada raza y cada clase tienen sus habilidades propias y por supuesto también se ven afectados de forma distinta por ciertos monstruos, o existen objetos que solo pueden ser usados si uno es de tal o cual raza o determinada clase. La mecánica exacta de juego no viene al caso pero les aseguro que se explica sencillo y que en un par de rondas todos ya entendieron como se procede.

En sus más de diez años de existencia, Munchkin ha tenido innumerables expansiones y spin-offs. Hay más de una docena de packs de expansión para el juego básico, sin salirse de la fantasía medieval. Luego fueron surgiendo variantes como el Star Munchkin (parodiando la ciencia ficción), Super Munchkin (de superhéroes) o Munchkin Bites (de vampiros). Piratas, cowboys, artes marciales, zombies, Cthulhu, espías, nada está a salvo. Incluso se editaron packs de expansión basados en franquicias de ficción famosas, como la película de Conan de 2011 o la serie web The Guild.

En 2013 se editarán los primeros juegos completos (no solo expansiones) basados en franquicias: Mars Attacks! (basada en la clásica serie de tarjetas coleccionables que diera origen a una película y comics) y Pathfinder (basado en el afamado juego de rol). No solo eso, sino que también hay montones de merchandising, como counters de niveles, remeras, dados, miniaturas, etc. También hay juegos spin-off, uno de tablero (Munchkin Quest) y dos juegos de rol (también humorísticos), Munchkin (medieval fantástico) y Star Munchkin (ciencia ficción).

En conclusión, este es un juego que no debe faltar en la ludoteca de ningún nerd. No es caro, un mazo de las versiones stand-alone sale entre 15 y 20 dólares en Amazon y lugares similares en internet y en Montevideo existe al menos un local que lo importa y lo vende por un valor un poco superior (unos 50 dólares), pero que te ahorra toda la transacción por internet, envió de correo, posibles retenciones de aduana, etc, etc. Si esos precios les parecen caros, bueno, tengan en cuenta las horas y horas de diversión que les va a generar el juego. Y si son más bien piratas, dan vueltas por la web versiones scanneadas para imprimir y hay un par de programas para jugar vía internet con tus amigos. Si no tenés buen dominio del inglés, está editado en español y portugués, entre otros idiomas, así que eso tampoco es excusa.

Consíguelo, no te vas a arrepentir. Risas, competencia sana y apuñalamientos dorsales virtuales. Ya lo dice el slogan del juego “matá a los monstruos, lleváte el tesoro y apuñala a tus amigos”.

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