Mens Insana In Corpore Insano N

Transmisiones desde el Asteroide M

Llega esta epoca del año, y es casi normal festejar Halloween. Lo cierto es que los uruguayos nos hemos prendido de cualquier excusa para festejar, y Halloween nos vino como anillo al dedo. Comenzó festejándose en nuestro país solo en colegios angloparlantes o institutos de enseñanza de inglés… ni idea en que época, pero la primera vez que recuerdo festejarlo aquí (ya lo festejaba cuando vivía en USA) fue en el 90 o 91 cuando asistía a la Alianza Uruguay-EE.UU. De esos colegios e institutos se expandió a ciertos barrios (acomodados, por que no decirlo) de la capital y de a poco, a medida que la televisión, internet y demás fueron brindando mas información que la que se adivinaba en algunas películas, se ha extendido a la mayoría de Montevideo.

Desconozco como es en el interior del país (aunque he encontrado fotos de niños celebrando en algunas partes, como Colonia), pero sé que he visto niños salir a pedir caramelos cerca de la Curva de Maroñas, lo cual está bastante lejos de ser un “barrio acomodado”… así que no es algo de cajetillas nomas. Y ni hablemos de la “nochedelanostalgitis” que le pegó a los boliches, que hacen fiestas bailables de Halloween a diestra y siniestra. Obviamente, como nerd, no me puedo quejar de una fiesta que consiste en disfrazarse y de cosas terroríficas y/o mostros. Entonces… ¿de qué carajo me estoy quejando en esta columna?

Les presento, mi TOP FIVE GENTE QUE ME MOLESTA EN HALLOWEEN!!!! No están en orden particular, realmente, pero son cinco, si, cinco. Comencemos:

Puesto #1: La gente a la que le molesta que festejemos Halloween.
Manga de viejos vinagres… no caen solamente en el estereotipo anti-imperialista, sino que vienen de cualquier espectro político. Estamos hablando de gente que no entiende que este es un mundo globalizado; que tomar formas sanas de divertirse de otros lados no tiene nada de malo. Gente que no se da cuenta que este es un país de inmigrantes, y que si bien hoy día ya no llegan inmigrantes, si llegan ideas… y se adoptan como adoptamos a nuestros antepasados. Pero lo peor de todo es que es gente hipócrita e ignorante, que no se da cuenta que si no fuera por “ideas foráneas”, no tendríamos absolutamente un ápice de cultura. Todo, absolutamente todo lo que consumimos es originalmente algo de otro lado. Y aun que fuera una cuestión de tiempo; de décadas de adaptación… quizás no festejan Halloween, pero que me muestren una persona que no consuma ningún producto (o influencia) que haya llegado al Uruguay en las últimas cuatro décadas… (cultural o no)… y bueno, te lo festejo, porque es una verdadera rareza esa persona.

Así que, don, doña… vaya a quejarse de los botijas que festejan jalouin mientras miran una novela venezolana, un programa argentino o usan un aparato fabricado en China o Japón.

Puesto #2: Las chicas que se disfrazan de [inserte disfraz] sexy.
No tengo ningún problema con los disfraces que son, digamos, breves. Como hombre, me gusta la forma femenina, es uno de los inventos más maravillosos del Monstruo Volador de Spaghetti. Pero Halloween no debería ser una excusa para disfrazarse de enfermera sexy, policía sexy, colegiala sexy, ninja sexy, astronauta sexy u operaria de peaje sexy. ¡Esos no son disfraces de Halloween! ¡Son disfraces de fantasía sexual! Lo que se compra en un sex shop no es para Halloween… a menos que sea una orgía de Halloween.

Ojo, no quiere decir que las chicas no se puedan poner disfraces que sean atractivos o reveladores. Todo lo contrario… pero que sea de cosas que tengan sentido, como superheroína, vampiresa o guerrera.

Puesto #3: Botijas que ni se disfrazan.
Niños, niños. Es un día que les permite disfrazarse y garronear caramelos… ¿pueden esforzarse un poco más con el disfraz? No les digo un cosplay del carajo de esos que llevan meses preparar, y fibra de vidrio, y todo eso… pero al menos que sea más que un trapo negro y unos dientes de vampiro de $U 10. No es necesario gastar mucha plata, pero si usar la imaginación. Yo te doy caramelos, pero vos dame algo a cambio… ¡disfrazáte de algo a lo que le pusiste más de 2 minutos de trabajo!

Puesto #4: El que exagera la decoración.
Si, esta bueno festejar Halloween… pero no me gusta que una semana antes haya casas (y sucede) que tienen decoraciones como si esto fuera, no sé, Port Washington, Winsconsin. Me gusta caminar y que todavía sea Montevideo. No digo que no pongas una calavera o un fantasmita, o una calabaza (de cartón o posta) decorada en la puerta, como para marcar “acá salen caramelos”, pero no seas Chevy Chase en “Vacaciones de Halloween”.

Puesto #5: El que te copia el disfraz.
Ah, sí. Soy peor que una mujer que va a una fiesta y otra con el mismo vestido. Solo me pasó una vez, pero no me gustaría que pasara de nuevo. Meses saboreando el disfraz, todo el trabajo de juntar las cosas, teñirme el pelo; mi mujer me hizo un maquillaje fantástico… era el disfraz ideal. Llegamos a la fiesta; y aparece un flaco nuevo, que vestido como estaba, y porque ya tenía el pelo largo, se encajó un poco de maquillaje y quedo mejor disfrazado que yo. Bah, no, yo estaba mejor, carajo… cuando todavía podía disfrazarme de El Cuervo, en vez de ser El Pájaro Dodo (No se preocupen, hoy soy amigo del tipo que me copió el disfraz.).

 

Para que no digan que soy 100% negativo, les paso un tip: después de Halloween, compren caramelos en los grandes supermercados, que tienen calabazas de plástico llenas de caramelos en oferta.

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