Mens Insana In Corpore Insano – Número 13

mici-magnusLos nombres tienen poder. Sí, eso es lo que me vino a la mente el otro día mientras miraba televisión. Todos los grandes hechiceros se esconden tras pseudónimos, salvo cuando son muy poderosos para que les importe. Si conoces el nombre verdadero de un demonio, podes controlarlo.

Y un jugador de futbol brasilero no usa su nombre completo o siquiera uno de sus nombres reales. Sí, estoy hablando de futbol, deal with it.

Los jugadores de futbol de la selección de Brasil actual tienen unos nombres horribles. Veamos, uno tiene como apodo “Fred”, en vez de “Fredinho” o “Feticeiro Fred”. Otro se llama solo “Marcelo”, uno se quiere hacer el nerd llamándose “Hulk” (pronunciado “julki”), y después tenemos a varios inconscientes llamados “Diego Cavalieri”, “Daniel Alves”, Thiago “Silva”, “Marcelo Vieira”, “Lucas Moura”, “Andre Santos”, y “Renan Ribeiro”.

¡INMORALES!

¡Están usando nombre y apellido! ¡Desperdiciando un privilegio otorgado por la FIFA! ¿Qué es lo próximo? ¿El director técnico de Brasil vestirá una remera gris en un partido?

¡MADRE DE DARKSEID!

mici-dt-brLos de antes eran buenos sobrenombres: Pelé, Dunga, Tostão, Garrincha, Ventilador, Solteiro, Fumanchu, Gordo, Astronauta y Santo Cristo. Incluso los que usaban solo su primer nombre tenían nombres que valían la pena, como Sócrates o su hermano Raí. Estos apodos son apodos con estilo, no simples abreviaturas o apocopes.

¿Cómo piensan destacarse con esos nombres baratos? Hay que explicar si estamos hablando de Ronaldo original flavor o de Ronaldinho, incluso ahora de Cristiano Ronaldo (si, ya sé que es portugués). Si hablamos de Diego, ¿hablamos de Diego del equipo Santos, del que comenzó su carrera en Olaria, del que jugó en Palmeiras o de otro con el mismo nombre del Internacional? Seguramente que Marcos, que fue golero de Palmeiras no es el mismo que jugó en la selección de su país en 1914.

¡Para peor, algunos hasta roban nombres y apellidos de cracks de otras naciones! Un Caniggia jugó para el Río Branco, un Maradona para el Ferroviario, y un Asprilla para Paulista. Ni Gardel se salva, porque jugó en los ´80 en el Internacional de Porto Alegre. Ya de ahí venía la asquerosa costumbre de no tener un sobrenombre como la gente.

¿Qué carajo tiene que ver esto con los temas de esta revista? Ya lo dije, los nombres son poder. Batman no hubiese inspirado miedo luchando contra el crimen como “Bruce”, como Olórin hubiésemos creído que Gandalf era un perfumador de ambientes, y si John Constantine no ocultara su verdadero nom… momento. Okay, John Constantine se puede llamar como quiera.

Jugadores de futbol brasileros que nos leen: suya es la responsabilidad de tener sobrenombres como la gente. No nos decepcionen.

Firmado:
MaGnUsÃo Montevideano

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